La esencia es lo único que sigue a pesar de los siglos, aunque la gente cambie, esa pizca imperceptible es lo que siempre nos trae a lo mismo...
Cómo cuando te fuiste; hace tantos años que ya ni siquiera puedo contarlos, y estos mismos se han llevado tu importancia en mi querer, hasta en mi dolor, esas lágrimas que parecían de ayer, ahora son arena que forman uno de tantos desiertos que fueron apareciendo después de ti.
¿Te amo?
Te amé.
Eras ese algo que siempre busqué cuando no estabas, y que no he podido volver a encontrar...
Ya no lloro, ya no dueles, ni siquiera eres un lejano remordimiento. Eres más como ese momento en el cual te dicen que las estrellas que vemos en las noches, en realidad están muertas, y lo que vemos ahora, de forma metafórica, son como viejas fotos de algo que no volverá.
De entre todos, siempre serás ese, el que me hará recordar a través de las eras lo que joven que alguna vez fui, la inocencia que uno carga y el arrastre de sueños y esperanzas que ésta conlleva, porque a pesar del tiempo; que es más relativo cuando te enamoras, lo que sucedió en aquel otoño, vivirá ahí, para siempre, aunque todo en el hoy o mañana muera; en ese entonces, tendrás mi corazón, mi alma y mi cuerpo, por la eternidad.
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